Marta es una madre que no puede más, se siente invisibilizada, silenciada, sola. Tiene 2 hijos que son la alegría de su vida, pero también su desesperación, mientras el mayor acaba de entrar en la adolescencia, el menor aún depende mucho de ella para las tareas del día a día. Siempre disponible para todos, menos para ella misma. Marta cuida de sus hijos, está pendiente de sus padres, que ya van siendo mayores, y, ¿Quién cuida de Marta? Para Marta, salir de casa a tiempo es como estar ejercitándote en la pista americana, el agotamiento físico se une al mental. Los gritos, los portazos, el llanto … ¿Te suenan? ¿Te sientes identificada con Marta? No estás sola, como Marta tampoco lo estaba, ven a conocerme, buscaremos juntas el rayo de luz al final del túnel y tu vida dará un cambio de sentido. Descubre tus recursos y fortalezas, vamos a potenciarlos.- Marta
La familia S. está formada por tres miembros, madre, padre e hija. La hija es una niña que tiene una discapacidad reconocida. Papá y mamá lo han dado todo por encontrar una salida a la situación de dependencia y discapacidad de su niña, pero nunca es suficiente, el desgaste emocional y físico está haciendo mella en ellos.<br />
Mamá no se concentra en el trabajo y se siente culpable porque no está ni aquí ni allí. Papá tampoco se concentra, maneja maquinaria pesada y sabe que no dormir entraña un riesgo grave, pero ¿y qué puede hacer? Es un ciclo vital nuevo, la hija cumple 12 años, cambia de etapa escolar, acaba de tener su primera regla y su apariencia física está cambiando. ¿Cómo van a enfrentar mamá y papá estos cambios? ¿Qué le van a transmitir a su hija? ¿Cómo se siente cada miembro de la familia? ¿Te encuentras desbordada como madre/padre? ¿Crees que tus hijos o hijas necesitan un lugar seguro donde expresarse? ¿Eres tú quien necesita el lugar seguro para expresarte?- Familia S.
Luis es un chico de 15 años, desde siempre ha tenido dificultades para relacionarse con sus iguales, comprender normas, respetar la autoridad y sacar sus estudios adelante. Cuando Luis era muy pequeño sus padres se dieron cuenta de que algo no marchaba bien en su desarrollo, empezaron a buscar diagnósticos por todos lados y acudieron a múltiples especialistas, sin embargo, no pueden ponerle nombre a la condición de Luis, solo saben que tiene una discapacidad que le afecta a nivel intelectual. Al llegar a la adolescencia todas las dificultades de Luis se han multiplicado, no tiene amigos, no confía en nadie, no quiere salir de casa, ni ir al instituto. ¿Conoces algún caso parecido? ¿Te sientes identificado o identificada con la situación de Luis? Psicología Ríos es tu lugar, encontrarás acompañamiento, comprensión y acogimiento de tus emociones cuando no sepas cómo lidiar con ellas. Nos centraremos en ti y solo en aquello que es importante para ti.- Luis
A sus 38 años, Mario nunca ha tenido un problema grave en su vida, su familia siempre le ha cuidado, protegido y proporcionado las mejores oportunidades para cumplir sus sueños. Trabaja como ingeniero en una gran empresa y es un trabajo que le hace muy feliz y está satisfecho con él. Cuando volvía a casa del trabajo empezó a sentirse mal, muy agobiado, no se veía capaz de continuar conduciendo y fue al centro de salud, donde le dijeron que su tensión arterial y sus niveles de azúcar en sangre estaban bien. Entonces, ¿qué le pasa a Mario? Lo tiene todo para ser feliz, una familia funcional, su trabajo ideal, un buen grupo de amigos, y ha conocido recientemente a una persona que podría en el futuro convertirse en su pareja; y, sin embargo, no es feliz. ¿Está Mario alineado con sus valores personales? ¿Vive una vida con sentido? ¿Al servicio de qué están puestos sus esfuerzos diarios? Si alguna vez te has sentido como Mario, en Psicología Ríos podemos ayudarte a encontrar de nuevo el camino que hace que tu vida sea plena, lo que se conoce como vivir una vida con significado.- Mario